07 de Oct.
Desperté bien, pero mi humor depende de otro. Eso me molesta: dependiendo del tono de voz ajeno, me quiero morir o sobrevivir. Ayer tuve un día feliz con B1 y B2. Empezamos un juego: organizar en diez minutos. Ha funcionado y ellos se divierten haciendo labores de la casa. Ayer jugamos parqués. ¿Por qué solo te hablo en pasado? Quiero llorar. Siento que soy un secreto que vive en un cajoncito. Me pegué el dedito del pie contra un escalón. Tengo que escribir los comentarios de mis estudiantes. ¿Vale la pena vivir? Hoy jugué a armar rompecabezas. También me eché una siestica. Soñé que tenía celos de mi novio. Siento que cuanto más estable está nuestra relación, más la quiero destruir. Como si me faltara algo. Como si necesitara que él me dijera que me ama. No solo con palabras, sino con todo su cuerpo, que me llevara por ahí en su moto y me presentara a todos sus amigos, que me dijera que soy la mujer de su vida, aunque no lo soy. Nunca hablé mucho de él contigo, quizás porque me da pena...